Por qué consumir alimentos ecológicos

La Agricultura ecológica es un sistema de producción y elaboración de productos agrarios cuyo objetivo es la obtención de alimentos de la máxima calidad nutritiva, respetando el medio ambiente y sin utilizar productos químicos de síntesis (abonos químicos, pesticidas, hormonas, antibióticos, etc.) ni organismos modificados genéticamente.

Según estudios realizados, el 6% de las enfermedades degenerativas se deben a una mala alimentación. La importancia de comer bien no sólo radica en combinar adecuadamente los diferentes grupos de alimentos en nuestra dieta sino en consumir productos de calidad.

¿Por qué consumir alimentos ecológicos?

Primero, porque es de Sentido Común que tratar bien a la tierra con todo lo que produce repercute en beneficio para los seres humanos.

Que los alimentos que produce esta tierra han sido creados para nutrir al hombre y darle todos los elementos que necesita para vivir sana y dignamente.

Si modificamos estos alimentos por nuestro maltrato y avaricia (querer ganar más con menos esfuerzo), lo que recibiremos a cambio es el mismo daño que nosotros hemos producido en nuestra salud.

No tiene sentido que lo que ingerimos nos quite la vida poco a poco cuando debería de ser todo lo contrario.

Como conclusión, somos lo que comemos.

Por eso:

  • Los alimentos ecológicos son equilibrados y adecuados a las necesidades del consumo humano, tienen los nutrientes, sales minerales y oligoelementos adecuados.
  • Al no contener sustancias artificiales son asimilados correctamente por el organismo sin alterar sus funciones metabólicas.
  • Los alimentos ecológicos mantienen su sabor auténtico y, al haber seguido su ciclo natural sin alteraciones, se conservan durante más tiempo.
  • Al consumir productos ecológicos estamos colaborando con la conservación del medio ambiente, evitando la contaminación de la tierra, aguas y aire.

Siglos atrás no había necesidad de diferenciar entre lo que es convencional y lo ecológico pues todo era como debía ser, natural y saludable. Pero hoy en día, con la incursión de la química y la ingeniería genética en la agricultura, los productos pierden cada vez más su autenticidad y su sabor original.